Mentira. Mentiras, pobreza y apología de la tontuna. Podrían ser las columnas basales de nuestra alegre miseria. Esta vez al decir nuestras tambien queremos decir tuyas....es la socialización de los cuentos sin moraleja. Este mordisco o pellizco de monja, abrazo de ortiga o entrada sin picar para el circo, solo quiere desnudar el argumento del espermatozoide forzudo. En esa competición, casi proscrita, en pista cubierta...siempre gana el que los científicos de todo pelo, y sin él ,han calificado como el "más fuerte" (es una simplificación porque Nature y Science las tenemos para no manchar con el café la mesa de cristal). ¿El más fuerte o el más tonto? la selección natural en su versión coital sin barreras deja que llegue el más testarudo, el más cabezón, el menos dialogante, el más cafre....eso lo explica casi todo. ¿Cuantos futuros de inteligencia y diálogo se han perdido por barrancos y barranquillas, suelos, calcetines, papeles, suspiros y bidés? infinitamente más que idiotas concebidos .
Este descubrimiento nos lleva a dar la vuelta a conceptos como "vaca" o más concretamente "¡vaca!"...con verbo "estás hecha una" o el mortífero "eres". ¿y? probemos con "reina"..."estás hecha" o "eres". INSISTIMOS el primer impacto es el más torpe, cantemos por los espermatozoides que se han secado al sol o a la sombra, que han muerto sin charco ni maratón...y pensemos escuchando en bucle "amparito roca" interpretado por la Orquesta Platería...y disfrutemos de una entrega maravillosa de vacas-reina, retratadas desde el cariño y a unos metros por Nacho Contreras.
Desde esa Suiza de banqueros y cuentas opacas....como esas carreras de las que hablábamos....en fin....esto es solo el principio.
Ponte las piernas de listas y topos y te trataré como una reina.....o si no, también.
Sí, puedo doblar la apuesta que cantaban Esclarecidos....apostar, la cosa es apostar.
Las vacas no tienen botas porque Ramón Rodriguez hace zapatos
Nos tomaremos un gin tonic aromático con todas las porquerías que decidan en el Casino.

Desde Suiza con amor, porque cabe el amor en Suiza...ellas retratadas por Nacho Contreras. Ellas, que como nuestros sentimientos, no tienen nombre. Ellas que mugen como las demás pero con acento alemán; ellas que coquetean en flor....como nos gusta encontrar.....agachate y vuelvete a agachar que cualquier día nos verás.
Adobada tanta flor con el viejo mundo (bulerías) que Jorge Pardo dispara con la cordialidad nerviosa de quien sabe que así sí.
Para los que quieren descubrir lo que dejan las tierras suizas......que suenen el HANG , instrumento manufacturado en Berna idóneo para reflexivos con poco que pensar; percusionistas de viernes y cencerreros cultos.